A la memoria de maría soledad rosas

 

La vida urgente de Soledad Rosas: una joven de Barrio Norte acusada de ser la terrorista más peligrosa de Italia. En junio de 1997, cuando salió de la Argentina, Soledad Rosas era una chica de Barrio Norte, 23 años, licenciada en Turismo. Un año después, cuando la encontraron ahorcada en Turín, estaba presa y acusada de ser la terrorista más peligrosa de Italia. La suya fue una historia de amor y de anarquía y, también, la historia de cómo un Estado se inventa sus peores enemigos.

 

LA CARTA

Apenas conoció la noticia de la muerte de su compañero Eduardo, Soledad escribió esta carta que hoy se puede encontrar en Internet, en el sitio de la Comisión de Defensa Anarquista.

Compañeros y compañeras: La rabia me domina en este momento. Siempre he pensado que cada uno es responsable por sus actos, pero esta vez hay culpables y los quiero mencionar en voz alta, son aquellos que mataron a Edo: el Estado, los jueces, los abogados, la prensa, el T.A.V., la policía, las leyes, las reglas y toda la sociedad de esclavos que acepta este sistema.

Siempre luchamos contra esta dominación y es por ello que hemos terminado en la cárcel. La cárcel es un lugar de tortura física y psíquica, aquí no se dispone de absolutamente nada, no se puede decidir a qué hora levantarse, qué comer, ni con quién hablar, ni con quién encontrarse, ni a qué hora ver el sol. Para todo hace falta hacer una “solicitud”, hasta para leer un libro. Ruido de llaves y cerraduras que se abren y se cierran, voces que no dicen nada, voces cuyo eco se escuchan en los pasillos fríos, zapatos de goma que no hacen ruido y una linterna que en los momentos menos pensados está ahí para controlar tu sueño, correo controlado, la palabra prohibida. Todo un caos, todo un infierno, todo la muerte.

Así es como te matan día a día, despacio pero seguro para hacerte sentir más dolor. Por eso Edo ha decidido terminar abruptamente con este dolor infernal. Al menos él se permitió tener un último gesto de mínima libertad, de decidir él mismo cuándo terminar con esta tortura.

Entre tanto, me castigan a mí y me ponen en incomunicación. Eso significa no sólo no ver a nadie sino tampoco recibir ningún tipo de información, no tener una frazada para taparse. Ellos tienen miedo de que yo me suicide. El mío es un aislamiento cautelar, lo hacen para “salvaguardarme”, y así no tener que asumir la responsabilidad si yo decidiera también ponerle fin a esta tortura.

No me dejan llorar en paz, no me dejan tener un último encuentro con mi Baleno. Veinticuatro horas al día, un agente me custodia a cinco metros de distancia.

Después de lo que pasó, los políticos del partido verde que vinieron para darme su pésame y para tranquilizarme no se les ocurrió nada mejor que decirme que “ahora seguramente todo se va a resolver más rápido, ahora todos van a seguir con más atención el proceso y pronto te darán arresto domiciliario”.Después de este discurso me quedé sin palabras, estaba sorprendida, pero pude preguntarles si se necesita de la muerte de una persona para conmover a un pedazo de mierda, en este caso el juez.

Insisto, en la cárcel ya mataron a otros y hoy mataron a Edo, estos terroristas con licencia para matar.

Voy a buscar la fuerza de alguna parte, no sé de dónde, sinceramente ya no tengo ganas pero tengo que seguir, lo hago por mi dignidad y en nombre de Edo. Lo único que me tranquiliza es saber que Edo ya no sufre más. Protesto, protesto con mucha rabia y mucho dolor.

Sole

P.D.: Si el hecho de encarcelar a una persona es un castigo, entonces a mi ya me castigaron con el asesinato de Edo. Hoy empecé la huelga de hambre. Quiero mi libertad y la destrucción de toda esta institución carcelaria. La condena la voy a pagar todos los días de mi vida.

 

Link del libro amor y anarquia

LIBRO

Otros links de interes

Abandonar la vida en un relámpago. 15 años de la muerte de Edoardo Massari y Soledad Rosas

María Soledad Rosas (Vida y obra)

 

 

 

A la memoria de jill phipps

 

En memoria de Jill Phipps a 31 años de su asesinato. Compañera anarquista, feminista y antiespecista, involucrada en el movimiento por la liberación animal desde muy joven. Jill fue asesinada por la repugnante industria cárnica (industria de la muerte) el 1 de febrero de 1995.

Jil Phipps pagó el precio máximo por su compromiso con los animales no humanos. Vinculó su vida a la lucha por los más oprimidos y dio su vida por esa lucha. El movimiento de liberación animal tiene una memoria irremplazable. Jill Phipps tiene un recuerdo único.

Jill Phipps fue de aquellas personas que no se contentaron con hacer cambios en su dieta o en sus prácticas cotidianas y decidió pasar a la acción directa contra la explotación animal.

Recordamos a Jill como forma de nantener vigente el paso a la ofensiva contra toda forma de dominación. Porque solo muere quien es olvidado. Por la liberación animal. Por la liberación total. Jill Phipps vive en todas y todos los que luchan.

«Estamos arriesgando nuestras vidas por esto,y seguiremos haciéndolo hasta que lo hayamos parado» decía una J ill emocionada un mes antes de su muerte ante las cámaras. «;ncluso si alguien resulta herido?» preguntaba el periodista.»»Sí, y probablemente alguien resulte herido.» respondió Jill.

L a actitud firme y desafiante de Jill era la respuesta lógica a una vida forjada en los entornos combativos de la Inglaterra de los años ochenta; durante esos años la liberación animal fue un eje de resistencia que vertebró la militancia de muchos de los jóvenes que dieron forma al movimiento de derechos animales que hoy conocemos.

Para comprender la historia de Jill en profundidad es necesario retroceder unos años:

https://traslosmuros.com/blog/vida-y-muerte-de-jill-phipps-fue-una-tragedia-pero-desgraciadamente-no-fue -una-sorpresa

Via @alex_kaos77 @anarcoveganismo.info

🎥Documental jill

A la memoria de barry horne

 

 

 

A la memoria de una guerrerx por la liberación animal y un veganismo que signifique guerra y el coraje voluntariaso de las conoclastas nihilistas en su camino como aristocratas de la destrucción en su ascensión hacia la nada y la liberación total.
Por la explosión y expansión de un nihilismo en permanente insurrección desde la multiplicidad y sin romántizar las armas y la violencia ( la odiamos pero la estructura no permite otro opción posible)
Un mundo sin evasión posible y como unica alternativa la lucha.
La lucha es por la vida así que juega sucio. A la memoria de barry horne,baucis,jill,Mike,las susaron y monica y todxs las presxs A y subversivas del maldito mundo.
Territorio dominado por estado de $hile.

RECORDANDO A KARL:GUERRERO POR LA LIBERACIÓN ANIMAL

RECORDANDO A KARL.
Párrafos extraídos del artículo de hunt_saboteurs. Visite su página web para leerlo completo.
«Una de las llamas más brillantes del movimiento británico por los derechos de los animales se ha apagado.
arl Garside, activista del Frente de Liberación Animal (ALF), saboteador de cacerías e investigador, ha fallecido a los 59 años a causa de una enfermedad cardiaca. Durante más de cuatro décadas en primera línea de la lucha por la liberación animal, Karl emprendió sin miedo acciones directas para acabar con el maltrato animal.
Karl nació en Birkenhead en marzo de 1966 y a mediados de los setenta su familia se instaló en Altrincham, Gran Manchester. En 1983, con 17 años, se lanzó a la lucha por la liberación animal, se hizo vegano y faltó a clase en el Trafford College para interrumpir el Grand National invadiendo el campo. Se hizo miembro de la Liga de Liberación Animal del Norte (NALL, por sus siglas en inglés), y rápidamente adquirió notoriedad.
Al año siguiente, Karl llevó a cabo un reconocimiento encubierto en los laboratorios del ICl en Alderley Edge, vistiéndose de traje y fingiendo asistir a una entrevista de trabajo antes de una gran redada. En abril participó en una redada masiva de la NALL, en la que unos 300 activistas asaltaron y ocuparon los laboratorios del ICl.

Ese año Karl también se convirtió en miembro activo de Manchester Hunt Saboteurs, centrándose principalmente en la caza de Holcombe. La oposición a la caza del zorro se convirtió en una de las grandes pasiones de Karl, que dedicó gran parte de su vida a enfrentarse directamente a las cacerías.
En agosto de 1984 fue uno de los 200 activistas que participaron en el asalto de la Liga de Liberación Animal del Este a los laboratorios de investigación de Unilever en Bedford, donde se experimentaba con animales, mientras se organizaba una manifestación en la fachada. Karl fue una de las 25 personas condenadas por conspiración para robar, con penas combinadas que sumaron 41 años. Cumplió ocho meses de cárcel por su participación en la redada, pero esto no le disuadió.
Mientras esperaba el juicio, Karl participó en acciones coordinadas del ALF contra la tienda House of Fraser para poner de relieve y perturbar la venta de pieles de la cadena. Karl y su entonces compañero salieron de prisión justo después de las Navidades de 1986.

Tras Shamrock, la atención se centró en Huntingdon Life Sciences (HLS), el mayor laboratorio de experimentación animal de Europa. En 1999 se puso en marcha la campaña Stop Huntingdon Animal Cruelty (SHAC) con el objetivo de acabar con HLS mediante una presión sostenida sobre sus clientes, proveedores y financiadores. Karl se unió a la campaña desde el principio, participando en acciones directas por todo el Reino Unido. La SHAC se convirtió en una de las campañas por los derechos de los animales de mayor repercusión y más vigiladas de la historia del Reino Unido.

Tras sus éxitos anteriores en la acción directa, Karl pasó la última década de su vida centrado en investigaciones encubiertas, sin dejar de participar en acciones directas hasta 2020. En 2014 fundó el Hunt Investigation Team (HIT), un colectivo de base dedicado a denunciar la crueldad y la ilegalidad en las cacerías mediante la vigilancia encubierta y la recopilación de pruebas.

En los últimos meses de su vida, Karl empezó a trabajar a tiempo completo como investigador para la Liga contra los Deportes Crueles, continuando así su misión de toda la vida de denunciar la crueldad contra los animales. En su último día rescató gallinas de una supuesta granja de cría al aire libre antes de salir a correr. Durante toda su vida adulta, Karl fue el hombre tenaz, impulsivo y despiadadamente obsesionado que todos conocíamos. Nada podía apartarle del camino que había elegido. Tenía un cerebro inigualable, capaz de pensar con originalidad, de inspirar amor y devoción, lealtad y compromiso a quienes se ofrecían para ayudarle. Siempre se aferró a la idea de su propia seguridad personal, consciente de que muchos de sus colegas habían sido derribados por el Estado y encarcelados. Era el más tranquilo, el pensador, el planificador, el que evitaba los focos y se centraba en lo que realmente importaba. Sin embargo, seguía la tradición republicana irlandesa de estar siempre al lado de las familias y los hijos de los compañeros encarcelados. Karl era el mejor de los hombres, el mejor de los colegas y el mejor de los activistas. Todos los que le conocieron le echarán mucho de menos.

A Karl le sobreviven una hija y dos nietas.